Los negocios pueden ser observados desde dos enfoques tan
diferentes como similares.
Por un lado, una empresa de servicios de consultoría puede
especializarse en un par de servicios y ofrecérselos a todo
tipo de clientes. Eso sería una expansión horizontal.
Este tipo de empresas crecen “asociando” a otros consultores
que van ampliando la gama de servicios y el surtido de clientes.
Su permanencia en el mercado está directamente ligada a lo bien o mal
que se lleven esos “socios” que en cuanto pueden, se buscan la vida por su cuenta (de nuevo)
ya que tardan 2 telediarios en considerar que han adquirido el conocimiento suficiente como para
no alimentar a esos “asociados” más perezosos. Todos piensan lo mismo... y si no, al tiempo!
1º fase: Pocos servicios para pocos clientes. “Casual wear”.
2ª fase: Pocos servicios para muchos clientes. “El traje de los domingos y calcetines blancos”.
3ª fase: Muchos servicios para muchos clientes. “3 trajes y los zapatos con suela de goma”.
4ª fase: Muchos servicios para pocos clientes. “Gabardina ¿Se llama usted Alberto?”.
5ª fase: No hay clientes. “Bermudas y zapatillas de goma”.
Otros, pensamos que nuestra expansión debe ser vertical, al ofrecer todo tipo de servicios a los
clientes que consideramos que se lo merecen y que lo van a a saber aprovechar.
Este tipo de asesoría no utiliza la retórica que tanto gusta a las anteriores que a menudo
mencionan vocablos, frases y autores como si fueran papagayos bien adiestrados.
Esta es la visión “humanista” del mundo de los negocios.
Se ponga como se ponga, le tengo que decir que no hay nada nuevo bajo el cielo ni encima del suelo,
y que el mejor de los coach (sí! esos que hacen coaching), posiblemente no sepa que lo es o
simplemente no le de importancia a dicha denominación.
Que el mejor consejo, es siempre desinteresado y que el interés debe estar en que usted consiga
su bienestar, para que yo me sienta bien.
Que el mejor resultado es que el año que viene podamos seguir trabajando. Que la ambición es
buena cuando es colectiva y nefasta cuando es individual. Que la creación de riqueza es lo
prioritario y el dinero, lo secundario. Que si se resiste al cambio, le dolerá más y a mí me causa dolor
que usted se resista. Vamos, que cuando terminamos nuestras tareas, nos vamos......
Jacobson, Steinberg & Goldman
“Aquello que a otros no les deja dormir,
a nosotros nos mantiene despiertos”
Después de estar asesorando a multitud de
personas y empresas durante más de 25 años,
ellos no tienen la menor idea de lo que me
han estado ayudando a desarrollar técnicas y
herramientas que me han servido para
acumular conocimientos y haber llegado
hasta aquí con una naturalidad y seguridad
pasmosa, hasta para mí mismo.
Por ejemplo, y aunque parezca mentira, en
el año 1.995 pudimos extraer el coste
diariamente incurrido por la mano de obra en
cada kilogramo confeccionado en la
Cooperativa Vinícola de Llíria (Valencia), no
sin esfuerzo.
Hasta esa fecha, habían trabajado sin
conocer el resultado diario de sus
actividades. Lo recuerdo como si fuera
ayer.... 4,75 Pts/Kg. Les tengo que decir que
fue la primera cooperativa en conocer su
coste diario. Celebramos como buenos
amigos tal logro, D. Eulogio Tamargo y yo.
Más adelante hemos tenido muchas más
ocasiones de celebrar otros éxitos y de
enjuagar nuestras penas.
Hoy, y gracias a todos los adelantos
tecnológicos el coste medio incurrido es de
4,75 céntimos de €/Kg. Bueno.... un ligero
aumento del 66,386%; siendo esta
cooperativa una de las que centrales
hortofrutícolas que mejores registros
obtienen.
Elías Azulay
CEO Jacobson, Steinberg & Goldman
Jacobson, Steinberg & Goldman - Conde Salvatierra de Álava, 39, 4º, 9ª Valencia 46004 - España - jacobson@jcbson.com - Tf. 96 351 54 64